Uno no es precisamente monárquico. De hecho no es monárquico para nada, y afirmar eso no es nada nuevo.

Sin embargo he de reconocer que la reina española ha dado una lección de buen hacer a la clase política española.

Mientras los politiquillos o politicastros, léase chupópteros, usan y abusan los medios públicos, la reina viaja en vuelo regular, y en una compañía de bajo coste, vamos en segunda. ¡Con un par!

-Es que era el vuelo más conveniente, el directo Santander Stansted

-Más fácil hubiera sido utilizar un aparato de la fuerza aérea, más fácil, más cómodo, y por supuesto mucho más caro. Esa esta la cuestión. Incluso si hubiese volado en primera clase en Iberia o British Airways, aun seria mucho mas barato que utilizar el avión del ejercito.

Por mis circunstancias personales, soy uno de esos que tiene la posibilidad de votar dos veces en las elecciones europeas que vienen. Puedo votar en España por aquello de ser ciudadano celtibérico, y puedo votar en UK por ser residente de la isla. Sin embargo, visto lo visto, mis papeletas se van a quedar en casa. Los politiquillos, politicastros y chupópteros en general han logrado que pierda mi fe en el sistema democrático actual que, sin lugar a dudas, huele a podrido. Por eso me niego a votar. Me niego a refrendar con mi voto la presencia de algún indeseable viviendo del cuento en Estrasburgo, o (en el caso británico) en el ayuntamiento. Conmigo, que no cuenten.

En la Rubia Albión se ha destapado la caja de los truenos y hemos descubierto que los indeseables han metido la mano en el cajón.

En la Celtiberia cada día hay más casos que demuestran que los políticos no buscan el bien común, sino su propio beneficio, y es por eso que me niego a participar en esta farsa. Va a ser la primera vez en mucho años, en los que decido optar por la abstención, es decir por el inconformismo.

Y eso lo quiero dejar claro. Los politiquillos, politicastros y chupópteros afirman que es malo abstenerse. En mi opinión, y tal y como están las cosas, la abstención es la única forma moral de votar.

Porque votar a unos o a otros es aceptar el que unos u otros se apoltronen y sigan aprovechándose de la cosa publica. El voto en blanco es una aceptación implícita de la situación que viene a decir que igual te da uno que otro. El voto nulo es una gamberrada aunque también puede verse como una forma de protesta. Pero si hay una protesta que realmente llama la atención de los políticos es la abstención, porque significa estar en desacuerdo con el status quo, que es precisamente mi postura actual.

Uds. hagan de su capa un sayo. Yo lo tengo más que decidido.

Un saludo