Verano, calor, la playa. Y un jamón con chorreras.
Hoy toca decir lluvia (como cuando enterraron a Zafra, que no se quien es) currelo, dolor y depresión.
Es uno de esos días, que de verdad de verdad, de la buena, me iría a la cama y adiós muy buenas.
Desde hace ya unos años, el cuerpo se parece a mi viejo coche, los achaques (y dicen que eso suele ir a pero… que lata hacerse viejo.)
Pero en el caso del coche algunos de esos achaques producidos por la edad, pueden acabar siendo “positivos”.
Por ejemplo, en la actualidad no necesito mirar al velocímetro para saber que estoy pisando el acelerador a fondo, como hacia antes. El traqueteo del salpicadero que ocurre cada vez que paso de cierta velocidad me indica que voy demasiado rápido.
Velocímetro auditivo lo llamo. Y funciona que da gusto, especialmente en los SEAT.
Sin embargo con el cuerpo eso no pasa. Cuando decide dar la lata, da la lata y no queda otra que amolarse.
Hoy por ejemplo es la ciática.
¡Que cosa mas cabrona es la ciática! ¡Cuánto jode la ciática! ¡Odio la ciática!
Y pensar que los mismos humanos que son capaces de poner a un hombre se muestran incapaces de encontrar un remedio efectivo para la ciática…
-Y para muchas otras cosas, que no es Ud. el único miserable de la tribu. Ya sabe, cada palo que aguante su vela. A Ud. le toca el dolor en el trasero. ¡Aguántese!
-Pues si, dolor en ese mismo sitio que Ud. mencione, el trasero, los glúteos, o de forma mas castiza, el culo. Ahora comprendo la expresión inglesa… “You are a pain in the Ass” (eres un dolor en el culo). Pues eso. Y ahí es donde viene lo de la depresión.
-¿Por lo del “Pain in the Ass”? estoy seguro que se lo han llamado muchas veces
-Por lo del dolor en el culo, en el sentido autentico de la palabra. El dolor en el culo, el curro, la lluvia, y la falta endémica (afecta a la gran mayoría) de dinero. Mas aun, el dolor que antes afectaba solo a mis cuartos traseros, ahora comienza a afectar los delanteros también, transformándose por tanto en un autentico dolor de huevos (con perdón).
En fin, que entre unas cosas y otras, pues no tengo mas ganas de escribir, aunque paradójicamente, y ya que tengo que estar despierto, es lo único que me apetece hacer.
-Pues muérase, y asunto acabado. No mas dolores, no mas frustraciones laborales, traumas familiares o sociales, no mas problemas con el fisco y por supuesto, dejará de dar la vara al personal con sus achaques.
-Pues no. Hace poco leí algo que me hizo mucha gracia. Era una pegatina situada en un coche que decía algo así como (traduzco literalmente del ingles) “envejece hasta convertirte en un “pain in the ass” para tus hijos.
-Siga ese consejo, y seguro que acaba recluido en una residencia antes de tiempo…
-¡que se les ocurra! Iban a ver la herencia por el forro de lo que me duele, o en todo caso la iban a cobrar en chapas de chorizo
-¿Revilla?
-O de cantimpalo. Eso importa poco.
En fin amigs (políticamente correcto que es uno) que si alguien tiene un buen consejo, pues que lo diga, porque no me apetece seguir así mucho tiempo. Ya casi no me apetece ni eso que, según algunas, es lo único en lo que pensamos los caballeros (y no estoy por la labor de un segundo divorcio, especialmente por causas tan vergonzosas)
Hablando de lo cual, y enlazando con el tema de ayer, la entrada de mañana va a ser muy corta. De hecho la van a escribir Uds.
Yo me limitare a poner un cuestionario un tanto… picante para que todos nos riamos un rato, y a esperar sus respuestas
Un saludo.
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Yo he sufrido ciática durante años pero ignorante de mi, como no me atiza muy fuerte, siempre creí que era algún tirón en la pierna o algun tendón del pie que se me montaba. Un buen día alguien me abrió los ojos y me dijo que eso eran ataques de ciática leves pero que ya me enteraría cuando fuese envejeciendo. Ahora lo que me matan son las piernas que con este calor soy incapaz de moverlas. Como si me pesasen quintales, oiga¡¡¡ Asi que ando implorando a los dioses de la lluvia cual indio iroqués para que caiga tremendo chaparrón y refresque, a ver si consigo dar unos cuantos pasos sin que me maten las rodillas. Que asco esto de envejecer¡¡ Besos