Cine mudo
Una de las noticias del día, quizás la mas importante a escala global, es la comparecencia de los presuntos cerebros del 11S ante el juez. ¡Ya era hora!
Claro que como mal pensado que es uno, no deja de resultar sorprendente que sea justamente ahora, cuando se ha dirimido la cuestión Obama/Cinton, cuando la opinión publica norteamericana se prepara a asistir a una campaña presidencial que promete ser dura, justo ahora deciden dar el paso hacia delante y comenzar las acciones judiciales contra estos individuos. Coincidencias como siempre.
Unas acciones judiciales que se me antojan de dudosa naturaleza, aunque solo sea por algunas de las medidas adoptadas por la sala, tendentes a mantener ciertas dosis de secretismo. ¿O debiera de decir censura? Si, creo que esa es la mejor definición. Al fin y a la postre todos sabemos lo que los acusados van a argumentar. Es como intentar obviar en una película lo que ocurre cuando una pareja va a la cama en pelota picada. Todos sabemos, o suponemos, lo que ocurre después, por lo que no hay secretismo, sino censura.
Va a haber testigos, periodistas y representantes de ONGs, así como un retraso o lo que técnicamente se conoce como loop en el sonido de sala. Un retraso de unos 20 segundos que permita al oficial de turno evitar que ciertas cosas trasciendan. De hecho las voces de los acusados se van a censurar al 100% (eso cuenta la prensa) por aquello de la “seguridad nacional” como siempre los psicópatas de Washington siguen empeñados en que las palabras matan, mientras las bombas de racimo liberan. Creo que esa es su teoría, especialmente si las bombas caen lejos del país. Lo dicho, censura.
Pero no carguemos las tintas contra los americanos, seria repetitivo. Creo haber expresado mis opiniones al respecto en demasiadas ocasiones. No quiero aburrir al personal.
Hay algo, sin embargo, que me causa una cierta inquietud. El principal acusado ha renunciado a la defensa. Es el mismo tipo que se ha declarado culpable aunque según cuentan es posible que con anterioridad de hubieran apretado las clavijas de forma un tanto “antiamericana” ya saben por medio de tortura. ¿Vamos a asistir a un juicio serio o a una burda farsa? Lo que esta claro es que será una representación muda, como las proyecciones del cinematógrafo antiguo. ¡Pasen y vean!
El final de la película se lo puedo contar sin que tengan que esperar. El pueblo pide sangre y sangre van a tener. El pueblo pide la cabeza de los asesinos y cabezas van a tener, aunque sean de turco. Al tiempo
Un saludo


lascosasdepepe dijo
gracias por la información
un abrazo.
5 Junio 2008 | 06:42 PM