O sea, que al presidente de la federación mundial de automovilismo lo han pillado con los pantalones bajados y en compañía poco respetable. ¿Y a mi que? No es precisamente alguien con quien me valla a acostar, por tanto que haga lo que le da la real gana.

-Hombre, es que hay que guardar las formas…

-¿Qué formas? Si algo, habrá que guardar los dineros de todos, pero las formas, mientras no haya cometido delito alguno, es decir mientras no haya abusado de menores, violado o cosas similares, por mí, como si se la pica un pollo

-Pero es que cuentan que la puesta en escena era muy nazi

-Hombre, nazi, o del estilo KGB. ¿Acaso tenían el brazo en alto y la cruz gamada? No por tanto, puede ser el estilo que al observador de turno le apetezca. Aparte que no veo el por que de mezclar la política con el sexo. No tiene sentido.

El caso es que al hombre le van a silbar los oídos, que hay ciertas cosas que no se pueden hacer, al menos en la isla de Albión.

Lo de la moralidad británica es muy curioso. Por una parte a cualquier personaje publico le pueden hundir por tener un escándalo sexual, por la otra los ciudadanos de a pie joden a calzón quitado, al mas puro estilo Sodoma y Gomorra.

Pero basta el que alguien sea un personaje publico para que, de ser cazado con los pantalones abajo, se le caigan todos los palos del sombrajo.

No importa si alguien decide echarle mano al cajón. Eso normalmente so se airea tanto en los periódicos británicos. No importa si el primer ministro de un país engaña a la ciudadanía. Ha ocurrido hace poco. Tampoco importa que las calles estén repletas de impresentables con gorra de baseball, o que la policía carezca de medios para poder cumplir con su función. Todas esas cosas son hechos puntuales que no merecen más de un par de portadas en los papelines, y quizás ni eso.

Pero si de lo que se trata es de un escándalo con faldas, zapatos de aguja y látigo, entonces la retórica mas rancia e histriónica se hace presente en las primeras paginas de unos periódicos mas entregados en brindar carnaza, pan y circo, a sus lectores, que en informar de las cosas que realmente debieran de interesar al respetable.

Claro que esto, aunque sea originario de UK, no es exclusivo. De hecho la tendencia en nuestro país es clara. Cada día se le da mas importancia a la vida privada de los famosos, y cuando mas escándalo mejor, que a lo que realmente interesa, es decir la situación real del país.

Solo hace falta mirar a la rejilla de programación de las televisiones al uso para descubrir esta tónica. Preocupante.

Por suerte los periódicos, los grandes periódicos españoles, no le entran al trapo de las miserias humanas, aunque en algunos rotativos de medio pelo esta tendencia amarillista también es patente.

Pero volvamos al grano. A Mosley le va la marcha y le gusta recibir azotes. ¿Cuál es el problema? Mientras los coches de la formula uno sigan corriendo en los circuitos y la competición no se vea afectada por las tendencias sexuales del presidente de la federación, lo que este haga o deje de hacer, si no es delito, nos debiera de traer al pairo, siempre y cuando se lo page sus caprichos con dinero de su propio bolsillo.

Un saludo