Es difícil de creer aunque sea cierto. Desgraciadamente cierto. La crispación es tal que los meeting de algunas formaciones políticas se están transformando en actos violentos muy a pesar de los organizadores de los actos electorales.
Decía un buen amigo mío que le costaba entender que tras haberse demostrado que el presidente del gobierno, o sus hombres, están detrás del subidón de tensión (social) no haya habido un juez o un fiscal tomando buena nota y preguntando a Zapatero que es lo que esta pasando.
Hoy ha sido el zarandeo a unos consejeros durante la inauguración de un hospital en Parla.
Días atrás fueron los intentos de agresión a políticos populares Maria San Gil en Santiago y Dolors Nadal en Barcelona. A Rosa diez, de Unión progreso y Democracia también le intentaron aguar la fiesta, en la universidad Complutense de Madrid.
Paradójicamente políticos todos ellos que bien están lejanos a las tesis de la izquierda Zapateril, bien han dejado el partido de Zapatero por aquello de ser consecuentes.
El presidente, sus mariachis como los analfabetos Blanco, Caldera o Sevilla así como su Rasputín particular y ministro del interior Rubalcaba o el diseñador de moda Bermejo han de estar contentos. Ahora si que la tensión esta alta, como a ellos les gusta.
Aunque seamos sinceros, esto es consecuente con sus intentos de resucitar aunque sea en plena monarquía, la segunda republica a la que tanto admiran. Porque hechos como estos eran normales en la republica de la memoria histórica. Bofetadas, agresiones y finalmente tiros en la nuca fueron los argumentos utilizados en muchas ocasiones por los partidos políticos de la época, entre ellos el partido socialista al que pertenece el Sr. Zapatero.
Y continuando con los paralelismos históricos, también entonces los lideres socialistas y comunistas se permitían el lujo de amenazar a sus oponentes sin que la justicia tomara cartas en el asunto.
Zapatero no ha amenazado a nadie, me dirán. Pero permite que sus cachorros agredan a los oponentes políticos, porque ya se sabe, la tensión “nos favorece” (a ellos por supuesto)
Por ultimo, antes de que alguien decida responder que las agresiones, o intentos, son la “reacción natural” a la política de “enfrentamiento” de los populares, creo que merece la pena recordar que entre los nombres que he mencionado anteriormente, Rosa Diez, no es ni Popular ni derechista, por lo que ese argumento se cae por su propio peso. Lo que si que es, es una persona a la que desde el partido de Zapatero se le ve con malos ojos, como una traidora, por aquello de que un buen día decidió dejarse de gaitas y abandonar un partido anquilosado en un pasado que mejor haríamos todos en olvidar.
Un saludo

un abrazo y buen fin de semana.