Como era de esperar, el presidente bocón se muestra incapaz de correr un tupido velo sobre un episodio que en vez de cargarlo de gloria, lo ha enfangado en detritus (o colmado de M. Uds. Deciden)
Sigue el bolivariano erre que erre hablando de historias de la historia que a estas alturas a nadie quitan el sueño a excepcion de el mismo y sus voceros institucionales.
Sigue empeñado en hacer uso de unos medios de comunicación a los que la subyugación chavista les desarma, les quita el gancho necesario de la imparcialidad para pegarle fuerte al monarca que por breves segundos reinó, y lo hizo a la antigua usanza; haciendo callar al insolente revolucionario.
El ¿Por qué no te callas? Real sonó mal, muy mal, bastante fuera de tono, no lo niego, pero fue certero.
Fue un impacto en plena línea de flotación del ídolo revolucionario, transformándolo en parodia.
Porque después de eso, y con su erre que erre, Chávez es una parodia de gobernante, nada más.
Pero lo que es peor para el presidente venezolano, es el hecho de que su incapacidad de cerrar la boca le esta haciendo caer en la trampa tendida por el Borbón. Como es bien sabido, por la boca muere el pez.
La oposición venezolana ha encontrado un nuevo lema, gracias al propio Chávez. La futura revolución popular, de haberla, se hará al grito de “¿Por qué no te callas?” y eso el ex golpista lo sabe muy bien, pero su egolatría le impide callar y de esta forma sigue haciendo que el pueblo recuerde el incidente y adopte las cinco palabras como grito de guerra. Esa es la trampa real en la que esta cayendo como un pardillo.
El rey de la antigua metrópoli, aunque al comandante le cueste reconocerlo, lo ha ganado por KO técnico con una puyada verbal que entrara en los anales de la historia venezolana, como el punto de inflexión que marcó el inicio del declive popular del éste presidente populista.
El venezolano pudiera haber jugado la carta nacionalista, haber intentado aunar a la clase política de su país para intentar contrarrestar “la agresión imperialista del rey español”. Pero eso no es posible, porque la oposición política venezolana consciente de la situación, prefiere adoptar el alarido real como grito de guerra que apoyar a un presidente cuya imagen mundial, especialmente ahora, es cuando menos esperpéntica. ¿se les puede culpar por ello? Creo que no.
Y en estos momentos de desesperación sus acólitos y mariachis nos cantan rancheras viejas, como son las historias con las que quieren desacreditar al rey español. Historias que son conocidas por los habitantes del reino desde hace mucho tiempo. Historia vieja y en muchos aspectos olvidada porque no es fundamental para el desarrollo del país. Fuego de artificio con muchos colores pero sin peligro. La institución monárquica instaurada en España no solo no esta en peligro sino que ha salido reforzada del envite. La imagen del monarca español a escala mundial también ha mejorado, y eso le enrabiieta a Chávez y le hace seguir abriendo la boca exhalando exabruptos inconexos e inservibles, mientras las cinco palabras reales siguen surtiendo efecto en una sociedad, la venezolana, que comienza a estar harta de tanta payasada.