Izquierdas y Derechas
Muchas veces me pregunto ¿Cuál es la diferencia entre un hombre, o mujer, de derechas y un hombre, o mujer, de izquierdas? Al menos ahora mismo, derecha e izquierda son conceptos a todas luces caducos, sin un significado concreto salvo, dicho sea de paso, en nuestra Celtiberia del alma.
Si nos remontamos en la historia a los tiempos turbulentos en los que la lucha de clases era un hecho, dichos conceptos tienen algún significado. En la actualidad carecen del mismo.
Entonces, según toda evidencia histórica, el sistema de clases estaba completamente vigente, y cada una de ellas tenia su abanico de valores.
Por una parte los hacendados de las clases poderosas tendían al conservadurismo, es decir a conservar el status quo de una estructura social que les era a todas luces beneficiosa.
Por la otra, aquellos situados en posiciones sociales menos ventajosas tendían hacia posiciones progresistas, es decir hacer que las cosas cambien y con ello sus circunstancias personales. Respecto a esto ultimo no olvidarnos que la solidaridad, por mucho que nos duela reconocerlo, comienza en uno mismo y por tanto cualquier evolución requerida por los proponentes de la misma iba encaminada a mejorar las circunstancias ajenas, amen de las propias.
Conservadurismo o derechas estaban a un lado, progresismo o izquierdas al otro. Tenia cierto sentido.
Pero las cosas en occidente ya no son iguales.
De entrada el sistema de clases ha colapsado en gran medida por la permeabilidad que permite el que individuos de un estrato social acaben sus días situados en otro sin que razones de familia tengan la mas mínima importancia, salvo en el anacrónico caso de las monarquías donde todavía es preciso venir a este mundo a través de una real vagina para poder ser coronado rey, o lo que es lo mismo. Rey = hijo de un real coño.
Aparte de eso la movilidad de clases es un hecho, lo que a la larga significa que el sistema de clases esta obsoleto.
Ah pero aun hay mas.
Decía unos párrafos antes que conservadurismo era sinónimo de derechas. En la actualidad me parece que si algo, es lo contrario.
Los conservadores están situados a la izquierda ya que necesitan conservar el vigente el viejo sistema de clases ya que de otra forma sus propios valores no tendrían razón de ser. Menuda paradoja la que se les presenta a los partidos de izquierda, conservadores de la vieja tradición basada en la lucha de clases.
Eso lo han comprendido hace mucho tiempo en otros lugares de nuestra vieja Europa donde nadie habla ya de izquierdas o derechas. Pero en la Celtiberia seguimos haciéndolo.
En la Celtiberia ser de derechas o facha es sinónimo no solo de conservador, sino también de opresor, dictador, amigo de Franco, seguidor de Hitler, lameculos del viejo régimen y no se cuantas lindezas mas. Incluso si me descuidan, ser de derechas viene a ser sinónimo de Bolchevique por aquello de los Gulags.
Es decir el vulgo usa el concepto como un insulto aplicado a todos aquellos que se niegan a bailar al son de la música de un progresismo conservador y por tanto anacrónico.
De ahí surgen tonterías como el hecho de que un ácrata convencido pueda ser tachado de facha solo porque afirmar no estar de acuerdo con el gobierno actual o con alguna de sus tesis.
Ser de izquierdas es todo lo contrario. Ser de izquierdas es un halago en Celtiberia.
Los seguidores de la religión progresista han olvidado las Chekas, los comisarios políticos y la represión -que si, la hubo, del Madrid rojo de Málaga o de la Barcelona republicana de los tiempos de esa guerra que tanto gustan de recordar.
Ser de izquierdas en Celtiberia, que no en Rusia, es sinónimo de demócrata de toda la vida, de persona abierta, comprensiva, tolerante, avanzada y un montón de virtudes mas.
Esta de moda ser de izquierdas y todo lo que no lo sea huele a rancio, a caducado a pasado de moda, o como dije antes a dictadura y represión.
Yo no me considero de derechas. No tengo nada que conservar excepto la piel. Pero tampoco me considero de Izquierdas (aunque cuando salgo al escenario vestido de negro pueda parecer un tanto “siniestro” a los ojos de mi reducido publico)
Y no quiero ser de Izquierdas, mucho menos de la actual hornada, porque me revienta tener que comulgar con las ruedas de molino de un progresismo oficialista -¿o debiera de decir zapaterista?- y muchas veces caduco.
-¡Por fin se confiesa! ¡ya lo sabia yo! Ud, Sr. Puyazo, es un facha como una catedral, como la catedral de su Burgos natal.
-¡Y pa su culo un barbo! que decimos en mi castellana tierra. Aunque por otra parte. ¿Qué pasa si lo fuera?
-Pues eso, si Ud. fuera de derechas, que lo es, seria un facha cabrón que no merece siquiera el aire que respira.
-Para Ud. la perra gorda amigo. Pero permítame decirle que por mucho que pretenda ponerme una etiqueta, siempre estará equivocado en lo que a mi respecta. Y ¡caramba! ¡Dejemos ya la discusión!
Hoy leía por esos foros de Dios llamar facha a Francisco Umbral, y no lo podía creer. ¿Umbral, L’Enfant Terrible y arrogante que solía escribir en “El País”? ¿Umbral Facha?
-Pues si, Sr. Puyazo, el mismo, aunque eso de “El País” fue hace muchos años, cuando, a decir del gentío y de los críticos oficiales, aun tenia capacidad literaria. Verá, es que últimamente, el Sr. Umbral escribía en “El Mundo” ese periódico de la derechona plagado de mentiras que quiere derribar al régimen del presidente Rodríguez, Quiero decir Zapatero.
-O sea que es un facha por escribir en “El Mundo”
-Pues si, ni mas ni menos. Solo un facha escribiría o leería un periódico tan mediocre y facha como ese.
-Una vez mas, para Ud. la perra gorda. No voy a discutir. No merece la pena.
Y es que así, no hay forma.
Para mi, Umbral pudo ser un mejor o peor escritor. Una mejor o peor persona. Todo un carácter a imitar o un gilipollas con ínfulas. Pero lo que nunca fue es un Sr. de derechas o de izquierdas y si lo fue, me importo un rábano.
Francisco Umbral fue, simplemente, un ser humano con sus grandezas y con sus bajezas que desde sus columna periodística denuncio lo que su conciencia le dictó y alabó, quizás equivocadamente, lo que a su entender merecía ser digno de alabanza. Y como tal, como ser humano, es merecedor de todos mis respetos, tenga las ideas que tenga, milite en el partido que milite (o no) y hable a favor de quien hable.
Eso seria lo normal en cualquier país de nuestro entorno. No así en Celtiberia donde la estrechez de miras y la envidia se aúnan y distorsionan las mentes de quienes solo saben utilizar el insulto cuando se refieren a quienes no piensan igual que ellos. Para mi esos son los auténticos fachas.
Un saludo



joseacuenca dijo
Interesante tu articulo con el que, en gran medida, estoy de acuerdo. Alguna divergencia en cuanto al concepto de la monarquia que intuyo tienes pero, aparte de eso, en lo fundamental podría suscribir lo que comentas. No se trata de insistir que lo que viene de fuera o lo que se hace en otros lados sea mejor, que en buena parte si, pero me viene a la memoria una frase de Santiago Ramón y Cajal, eminente cientifico nuestro, probablemente el de más honda y larga trascendencia de la medicina española que decia lo siguiente: "El verdadero problema de España es problema de cultura. Urge, antetodo, cultivar intensamente los yermos de nuestra tierra y de nuestro espiritu, salvando para la civilización y riqueza patrias, todos los rios que se pierden en el mar y todos los talentos que se pierden en la ignorancia".
En mi despacho, en un rincon visible, enfrente de mi silla de trabajo, un retrato de Don Santiago con esta frase me recuerda todos los días la senda que debo recorrer.
Hagamos sólo el caso que se merecen nuestros políticos que, desgraciadamente, en mi opinión debería ser poco. Trabajemos todos los dias por nuestros hijos, por nuestra familia, por nosotros mismos, cultivandonos. No me preocupa ser de izquieras o de derechas ni lo que los demas piensen al respecto. Eso no trasciende. Te lo aseguro.
29 Agosto 2007 | 01:57 PM