La palabra matasanos tiene una connotación peyorativa y describe a un medico cuya profesionalidad o conocimiento esta puesto en duda.
Sin embargo ahora se le puede dar un nuevo sentido, tras los últimos acontecimientos terroristas en el Reino Unido. Un matasanos es precisamente eso, un medico que mata sanos (o al menos lo intenta) a golpe de coche bomba.
Se me ponen los pelos como escarpias al pensar que estos asesinos cobardes han tenido en sus manos la vida de numerosos pacientes mientras en sus mentes se desarrollaba la idea de perpetrar una o varias carnicerías, inaudito.
El nuevo primer ministro del reino dice que se revisaran los procedimientos para la contratación de personal extranjero destinado al servicio nacional de salud. ¿servirá para algo? Lo dudo mucho
Porque otrora fueron estudiantes. Ahora son médicos. Los siguientes pueden ser cualquier cosa, abogados, financieros, obreros de la construcción o si se descuidan militares en activo.
Cuentan las crónicas de por aquí que los pájaros ya estaban fichados, que los servicios de inteligencia les mantenía vigilados. Sin embargo los cabrones que atacaron el aeropuerto de Glasgow la pasada semana pudieron hacerlo sin que el MI5 reaccionara a tiempo, ya que según se dice, cuando llegaron a los domicilios de los sospechosos, estos ya habían alzado el vuelo y estaban de camino a la terminal aeroportuaria con su mortífera carga en el todo terreno.
Volviendo a lo de las palabras peyorativas, si los unos son matasanos, los otros parecen muy chapuceros. Tener a alguien en el punto de mira y dejarlo atentar es simplemente una chapuza.
Naturalmente algunos se colgaran medallas, que para algo se han realizado 8 detenciones. Pero si tenemos en cuenta que los dos ocupantes del coche de la muerte fueron detenidos en el acto, tras el atentado fallido, no es de extrañar que la célula halla sido, al menos parcialmente, desactivada, Los matasanos habrán cantado tanto como Pavaroti antes de enfermar.
Las consecuencias de estos hechos aun están por llegar. Si el pasado verano se prohibió el que nadie pudiera viajar en un avión con un tubo de Colgate o cualquier otro tipo de bebida, ahora lo normal es que se restrinja al máximo la posesión de bombonas de gas, ya que este era uno de los elementos clave de las bombas halladas. Así que por si acaso, mejor no planear un fin de semana de camping, ya que no seria sorpresiva una legislación de urgencia al respecto.
Bromas aparte parece que los hijos de perra descerebrados de la Txapela por una parte y los propios del turbante por la otra han decidido que nos quieren amargar el verano. Es como si se hubieran puesto de acuerdo para tocar los cojones al unísono. Si a eso le sumamos el tiempo meteorológico que estamos sufriendo por estas latitudes, no es de extrañar que acabemos llegando a la depresión.
Un saludo

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