A estas alturas no creo que a nadie le coja por sorpresa la actitud de ANV. Era de esperar, que para algo son quienes son aunque halla quien no sea capaz, o no quiera reconocerlo.
La negativa de ANV a condenar la violencia, en franca contradicción con los estatutos de la formación, es una prueba palpable de quien esta detrás de este partido, y de cuales son sus intenciones reales, algo que por otra parte no es nada nuevo, al menos para un gran numero de españoles que de forma reiterada recelaban de la historia con final feliz que se venia anunciando desde el gobierno.
No han cambiado un ápice ni en sus aspiraciones, ni en sus formas, así que mejor será que nos vallamos preparando para lo peor. La violencia, que por cierto nunca ceso completamente, será el vehículo de negociación de los radicales, léase asesinos.
Las detenciones de las ultimas horas demuestran que se quiere acabar con la banda. Pero eso no evitara el que la sangre corra. Porque se podrá evitar un golpe, otro, y otro, y muchos mas, pero eso no será suficiente ya que en cualquier momento las fuerzas de seguridad pueden fallar, y un simple fallo es mas que suficiente para que los terroristas tiñan de rojo las calles usando para ello la sangre de cualquier victima inocente.
Naturalmente, este tipo de declaraciones, quiero decir las de los abertzales, ponen muy nerviosos a los responsables gubernativos, ya que los sitúa en una posición muy difícil. A nuestros gobernantes se les ha pedido mano dura con los terroristas y con aquellos que no respetan las reglas del juego democrático. Ellos mismos, y espero que no se halla tratado de un gesto cara a la galería, se han comprometido a ello, a pegarles fuerte, a acabar con ellos. Pero por la otra la situación de AVT no deja de ser una consecuencia de sus dubitativas políticas previas, de sus políticas suaves contra quienes se pasan el orden constitucional por debajo de su peculiar arco del triunfo.
No se atrevieron antaño a actuar contra la formación radical y hete aquí que ahora los radicales les salen por peteneras, les chulean, y se ríen a mandíbula batiente mientras el resto de los ciudadanos en ese país vasco donde nunca llego la libertad plena, temen y sufren en silencio, mientras el resto de la ciudadanía en España anda con el corazón encogido pensando en el quien, el donde y el cuando, porque no hay duda, ni siquiera para el presidente Zapatero, de que se aproximan tiempos muy duros.
Por su parte, según anuncia el Gara, las conversaciones con la banda armada no se rompieron tras el atentado de la T4. Es mas, afirman que esta continuaron incluso durante la campaña electoral. La vicepresidenta lo ha negado y pide que se le de al gobierno mas crédito que a los terroristas, lo cual parece lógico. Pero después de lo que ha estado cayendo no se si eso es fácil, que no han sido pocas las trolas y verdades a medias que han intentado colar a la ciudadanía desde la Moncloa o circulos cercanos a la misma. Pero en fin, optemos por la aptitud positiva y creámosles.
Un saludo y feliz fin de semana