Ayer escribía, como no podía ser de otra forma, acerca de la noticia de la ruptura de la tregua por parte de ETA. Mi intención era dar a conocer mi punto de vista, que puede ser compartido, debatido, o incluso puede que este equivocado, que al fin y a la postre nunca me he considerado infalible.
Hubo quienes contestaron, por cierto no les falto tiempo para llamarme pepeista, y sus opiniones, que fueron contrarias a las mías, respetadas y contestadas.
Mi intención era olvidarme del tema, tratar de hablar de algo mas divertido o al menos diferente. Sin embargo habiendo leído lo que he leído no queda mas remedio que volver a abordar el asunto, o al menos de una de sus variantes.
Es difícil, sino imposible, encontrar periodistas que sean completamente objetivos. Y es imposible porque los periodistas son personas y por tanto tienen sus propias y mas que respetables opiniones e ideologías. En el caso español eso esta mas que claro. Hay periodistas pro-gubernamentales, es decir afectos al régimen, y hay periodistas pro-oposición, que por tanto serian afectos al régimen caso de que los populares se hicieran con el poder. Aclaro esto porque si hablo de periodistas afectos siempre habrá quien inmediatamente me sitúe en línea con los contrarios, como paso ayer.
Los hay mejores y los hay peores. Con mejor o con peor educación. Con buena capacidad para analizar y criticar incluso a sus propios “protegidos” y aquellos que siguen el guión a pies juntillas. Por ultimo existen aquellos a los que su afán manipulador les hace crear historietas al mas puro estilo de la ciencia ficción. Uno de ellos es el director de un panfleto con ínfulas de periódico llamado “El Plural”.
De este individuo se puede decir que a su afición por la literatura de ficción, es decir esa que escribe al dictado de la Moncloa, parece que se le une el consumo de algún tipo de alucinógeno que le hace ver las cosas de forma distorsionada. La verdad no comprendo su sempiterna presencia en TVE, salvo su mas que probable posesión de un carné de cierto partido político, socialista.
En el editorial, salido de la pluma del Sr. Sopena, éste afirma que la ETA ha hecho un regalo al Partido Popular, como si la ruptura de la tregua y sus consiguientes muertes potenciales fuera un regalo para nadie. Pero se atreve a mucho mas. Pero es que este plumilla de medio pelo llega a mas. Llega a afirmar, y reproduzco sus palabras, “Cada atentado se transformará en el mitin más eficaz para los conservadores“ no me negaran que bien ha escrito su análisis bajo los efectos de las drogas, o esta como para que lo encierren.
Claro que también puede ser que quien así se expresa lo haga bajo el estado de shock que supone el que la actitud de los asesinos haga que se le caigan los palos del sombrajo a todos aquellos que vieron en la tregua “permanente”, que ya no permanece, el instrumento para perpetuarse en el poder, porque la verdad no tenían mucho mas que ofrecer al electorado. Y es que acusaban a los conservadores de utilizar el terrorismo como arma electoral, que es cierto lo hicieron de forma desmedida, pero obviaron decir que ellos quizás pretendía utilizar la baza de un posible “proceso de paz” para apuntarse tantos electorales en la próxima cita con las urnas.
Cuando se hacen especulaciones cuya finalidad es deteriorar la imagen del contrario se puede acabar haciendo el ridículo.
Ayer, el presidente del gobierno apelo a la unidad de los partidos democráticos en la lucha contra el terrorismo, y el principal partido de la oposición le volvió a pedir que cambiara de estrategia, lo cual si se hila muy fino puede ser interpretado como una posible negativa a la petición presidencial.
¿Se imaginan lo que el Sr. Sopena y sus mariachis de “El Plural” opinarían si alguien se atreviera a decir ante tal escenario que un atentado de ETA seria beneficioso para el gobierno porque serviría para lograr tal unidad ya que ningún político con dos dedos de frente se atrevería a establecer cualquier tipo de confrontación en estos temas con un muerto sobre la mesa?
Seguro que las descalificaciones contra el insensato o borrico que así opinara alcanzarían el grado de insulto, algo por otra parte habitual en las descalificaciones que el director del plural suele dedicar a sus compañeros de oposición aunque no de ideología.
Creo que la situación creada tras el anuncio de ETA es demasiado grave y requiere el que por una parte se digan las cosas con claridad y se haga un ejercicio de humildad reconociendo los errores propios, por la otra se arrime el hombro sin condiciones para conseguir la unidad de los demócratas y sobre todo se requiere que desde la prensa, sea ésta del signo que sea, se acabe con esta batalla dialéctica que solo sirve para mostrar una imagen de desunión que nada beneficia a la causa principal, es decir la lucha contra el terrorismo.
En cuanto al Sr. Sopena, con su pan se lo coma. Pero como uno es muy caballero y ya se sabe al enemigo puente de plata, aquí va el enlace con su cúmulo de gilipolleces. http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=12025
Léanlo, porque no tiene desperdicio. Por cierto utilizando la lógica, quien escribe gilipolleces es un gilipollas algo que el Sr. Enric Sopena ha mostrado muy a las claras ser; un GILIPOLLAS con mayúsculas.
Un saludo

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados