Creo que fue Alfonso Guerra el que dijo aquello de “el que se mueva no sale en la foto”, con lo que venia a indicar que bastaría cualquier discrepancia o acto que pudiera dañar la imagen del partido para que el que así obrara se fuera a freír puñetas.

Claro que sus seguidores, incluido su propio hermanísimo, lo entendieron de una manera diferente a como lo haríamos el resto de los mortales, es decir el resto de los humanos entenderíamos que se trata de actuar con honestidad y muchísima cautela.

De hecho, el hermanísimo del Guerra y muchos otros del mismo entorno se permitieron meter la mano al cajón y hasta donde me consta nadie les dio la patada en las posaderas, o tardaron demasiado en hacerlo.

Si nos atenemos a la información publicada en el mundo en la jornada de hoy, http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/01/espana/1177998443.html?a=0135fb0593847e42067c526cd9742259&t=1178029256http://www.elmundo.es/elmundo/2007/05/01/espana/1177998443.html?a=0135fb0593847e42067c526cd9742259&t=1178029256

parece que lo que los herederos del sevillano entienden es que aquel que ose levantar la liebre se ha de ,marchar a tomar viento fresco y no, como a mi entender hubiera sido normal, aquellos que obren de forma deshonesta.

El ex­ secretario del PSOE en Ibiza descubrió, y así lo afirma, que el partido estaba cobrando comisiones (supongo que ilegales), y que lo hacían, al parecer, con todas las bendiciones, incluidas las de Pepiño Blanco, el de la cara de culo.

Resulta que Pepiño y sus colaboradores en Madrid fueron informados de ciertas irregularidades a lo que respondieron que no se hiciera nada al menos hasta después de las elecciones locales.

Pero al final y no se sabe muy bien de que forma y manera el que quiso ser honesto levanto la liebre tuvo que dejar su puesto como secretario provincial aunque, eso si, oficialmente, según fuentes del partido, lo hizo por discrepancias en la composición de las listas electorales.

Vamos, como lo de Franco y el motorista ese al que el dictador encomendaba el encargo de llevar el sobre con la dimisión de cualquier ministro discrepante. Parece que después de todo, y a pesar del tan traído y llevado talante, las cosas no han cambiado tanto. En fin, espero que el electorado tome nota.

Un saludo.