Nauseas
Entiendo que hay veces que la tentación es irresistible. Ayer los descerebrados de la chilaba decidieron montar la de S. Quintín en Argelia. Previamente ocurría lo propio en Marruecos y hoy le ha llegado el turno, a Irak, aunque en este ultimo caso lo de las explosiones es el pan nuestro de cada día.
Los seguidores del cara cabra, es decir del Ben Laden siguen amenazando y una vez mas hacen publica su intención de recuperar Al-andalus para el Islam.
No se yo si no seria mejor el que oficialmente se declarase a España como nación en vías de extinción porque entre unos y otros pronto no quedara de la misma ni la provincia de Soria.
Claro que si tenemos en cuenta los supuestos derechos históricos a los que siempre se refieren los hebreos a la hora de justificar sus ilegalidades en Palestina, pues eso, perdonen mi sarcasmo, quizás los seguidores del millonario cabrero cabrón tengan algo de razón.
Pero a eso no me refería cuando hablaba de las irresistibles tentaciones. Me refería a la tentación de muchos políticos y sus secuaces de sacar partido de la tragedia. Los bombazos y reivindicaciones han servido para que políticos de uno y otro color nos vengan con aquello de “ya lo decía hoy”.
Por una parte desde la izquierda se nos quiso hacer ver que los que se sientan en el banquillo del 11m son culpables hasta las orejas porque no hay duda de que la amenaza terrorista islámica es autentica. No es que los políticos lo hallan dicho así, directamente, que para ello están los periodistas al servicio de la causa.
Por la otra parte, estos hechos ha servido para dar un balón de oxigeno a aquellos que primordialmente desde la derecha, defendieron las tesis bélicas del loco de Texas a la hora de invadir Afganistán y posteriormente Irak.
Y es que siempre es lo mismo. Los políticos siempre tienen la razón aunque estén equivocados y necesiten de la mentira para enmendar lo que atente contra sus intereses, tanto de partido como personales. Y los estómagos agradecidos de los plumillas, tanto de una como de otra banda, les sirven para esos menesteres, es decir para manipular a la ciudadanía, con la única finalidad de aferrarse o alcanzar la poltrona.
Cada vez me atrae mas la idea de pedir que paren el mundo para poder bajarme, porque así no hay forma. Supongo que ahora será mas fácil de entender el que un servidor se declare anarquista. La política tradicional me produce nauseas
Un saludo


bree dijo
Yo vivo en "Al-Andalus" ¿tendré que ponerme chilaba?...
Gracias por dejar tu comentario en mi blog...
12 Abril 2007 | 06:03 PM