El Paripe de los diputados
Pues si ayer me refería a la guerra, hoy no queda por menos que referirme a los que pretenden sacar partido político de la guerra.
La imagen de sus señorías con la pegatina en el pecho en las escaleras del congreso de los diputados me parece una broma de mal gusto. Una broma, eso si, que nos cuesta dinero a todos los españoles que al fin y a la postre son los que pagan sus altísimos sueldos por medio de los impuestos.
Me parece fuera de lugar el que después de tanto tiempo y con un cambio de gobierno por medio sus señorías sigan perdiendo su tiempo, perdón, el tiempo de los españoles, manifestándose en contra de la guerra.
Una corta declaración institucional dentro del hemiciclo hubiera servido y bastado para mostrar su rechazo, y a renglón seguido seguir con su trabajo, como esta mandado.
Pero es que el solecillo madrileño anima a salir a hacer el paripé y de paso tratar de arrancar unos cuantos votos por eso de que las elecciones se acercan.
Supongo que alguna de sus señorías aprovecho la ocasión para fumarse un cigarrillo por aquello de que en el interior del hemiciclo no lo tienen permitido.
Me hace gracia el que se diga que se manifiesten para pedirle al gobierno actual, cuya posición contraria al conflicto de Irak es de todos conocida, que impulse una ofensiva diplomática para “reconstruir el consenso internacional”
Me temo que seria mas correcto decir “construir” pues a mi no me consta que nunca halla habido un consenso internacional para nada.
Hay o ha habido acuerdos en algunas materias, pero consenso internacional, para nada. De hecho todos sabemos que las posturas de los diversos gobiernos del planeta tienen mas que ver con la defensa de sus propios intereses, generalmente económicos, que a defender ningún tipo de consenso, aunque se trate de acabar con las injusticias del planeta.
Pero queda muy bien de cara a la galería, y por otra parte es muy sano ponerse al fresco, airearse, aunque sea respirando la contaminada atmósfera de la capital.
Pero eso si, les pediría a sus señorías que no malgasten el tiempo, el tiempo de todos los españoles, en gilipolleces. Que hagan lo que quieran, pero que lo hagan en sus ratos libres, no en horas de trabajo pagadas por todos, y que supuestamente debieran de estar dedicadas al debate de los asuntos que nos interesan a todos los españoles.
Un saludo y hasta el próximo viernes.
