Cuando el río suena, agua lleva. El rió de otra guerra en Irán suena de forma intensa y no creo que se pueda decir que un ataque en territorio iraní es mas que probable, aunque aun esta por ver quien va a ser el encargado de ponerle el cascabel al gato de las aspiraciones nucleares de los ayatolá.
Esta claro que el pueblo norteamericano no esta preparado ahora mismo para aceptar de forma incuestionable la necesidad de embarcarse en una nueva aventura bélica, por mucho que se le intente lavar el cerebro con informaciones acerca del programa nuclear iraní etc.
Claro que Estados Unidos tiene un aliado en la zona, Israel, y en el caso hebreo la opinión publica esta mas que preparada para aceptar el riesgo de una guerra a gran escala en la zona, y por eso mismo los rumores acerca de un potencial ataque de la aviación israelí contra objetivos iraníes tienen cierta consistencia.
Creo que tenemos motivos para estar preocupados. Pero no sólo por las consecuencias potenciales que tal acción pudiera acarrear, sino porque una acción de este tipo supondría que una vez mas un país puede permitirse el lujo de atacar a otro de forma arbitraria, es decir justificando sus acciones en base a amenazas en potencia, no a hechos probados.
El Mossad, es decir los servicios secretos israelíes han reiterado que Irán pretende transformarse en una potencia nuclear. Nada nuevo bajo el sol, pues eso lo sabe la comunidad internacional aunque otra cosa es la finalidad que Irán quiera hacer de la tecnología nuclear. Según los propios lideres iraníes, solo quieren la tecnología con fines pacíficos. Según el Mossad, las intenciones de los iraníes son bélicas.
Obviamente yo no se quien miente, porque no confío en ninguna de las dos partes, ya que si los unos están intentando hacerse con un material prohibido, los otros hace años que se hicieron con la bomba por la puerta de atrás y de forma ilegal.
El peligro de que se desencadene una nueva guerra en la zona es inminente, ya que el presidente norteamericano nunca ha escondido las ganas que le tiene al régimen de los ayatolá, (y a su petróleo, todo sea dicho). Si además los israelíes están dispuestos a hacerle el trabajo sucio al tío SAM, mejor nos vamos preparando para ser testigos de otra ensalada de tiros con los consiguientes daños colaterales entre la población civil iraní.
Por cierto que la ultima oferta del régimen de Teherán a las demandas occidentales para que cejen en su empeño nuclear, siendo como fue retórica, no tuvo desperdicio: Nosotros paramos nuestro programa nuclear cuando occidente pare el suyo. Como dije, una propuesta retórica, pero aun así con una gran carga de razón. Porque es difícil de explicar que por una parte demandemos a un país soberano a frenar su desarrollo tecnológico, cuando aun no esta clara (excepto para Bush y sus mariachis) la finalidad bélica del mismo, mientras en occidente no nos duelen prendas para hablar, como en el caso del reino unido, de renovación del armamento nuclear existente. Moralmente, ni los occidentales, que siguen armándose hasta los dientes, ni los israelíes que adquirieron capacidad nuclear de forma ilegal, están en una posición de exigirle nada al régimen iraní. Claro que eso, para los Sres. De la guerra norteamericanos y hebreos, es pecana minuta. Es una autentica pesadilla, y lo peor es que todo esto es real, así como los muertos consecuencia de sus acciones.
Un saludo y hasta el próximo miércoles.

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