Gansters
Desde hace ya algún tiempo, las calles británicas especialmente en ciertos distritos Londinenses o de Manchester, parecen salidas de alguna novela sobre mafiosos. Los “Gangs” o bandas incluso se anuncian en Youtube para reclutar nuevos miembros y hay mas pistolas que en un western barato de aquellos rodados en el desierto almeriense.
Como criminólogo sé que no hay que dejarse engañar por las apariencias, que por lo general nuestra percepción es muchísimo mas pesimista que la realidad. Pero la realidad es la que hay y ya hay demasiados muertos sobre la mesa.
Como la cosa comienza a preocupar pues ocurre lo de siempre. Con luces, cámaras y taquígrafos se reúnen los responsables del cotarro, es decir los altos mandos de interior en presencia de Blair, altos mandos policiales y lideres comunitarios para intentar hallarle una solución al problema, solución que siempre se anuncia y nunca llega.
Comienzan anunciando medidas represivas de corte draconiano para acabar con la presencia de armas de fuego en las calles. Eso no es nuevo.
La realidad es que, al menos en ocasiones anteriores, estas medidas se han limitado a declarar una “amnistía” invitando a quienes tienen armas a deshacerse de ellas, sin correr el riesgo de ser detenidos. ¿Cómo pueden ser tan pardillos como para creer que los descerebrados de las bandas van a hacerles caso?
Claro que este es un país anacrónico donde un terrorista es capaz de enviar cinco paquetes bomba y cuando es detenido no se le aplican las leyes antiterroristas posiblemente porque es blanco y no lleva turbante. Pues si algo tan ridículo es posible también es posible que el resultado de la reunión de marras entre políticos policías y lideres comunitarios se quede en agua de borrajas.
Este tipo de criminalidad responde a causas muy complejas y por tanto tiene difícil solución. No vasta (aunque es deseable) un aumento de presencia policial en la zona donde las bandas actúan. De hecho el incremento de agentes en ciertas zonas puede suponer que el problema se traslade a otras. Por tanto o se aumenta la presencia policial en todas partes, algo difícil por aquello de los presupuestos, o no seria funcional.
Otras soluciones son de carácter social, es decir tendentes a la integración social de estos individuos. Una vez mas esta medida suena muy bien pero no es practica. Por lo general quien se integra en una banda lo hace para suplir una carencia social causada en muchos casos por el rechazo que ésta persona siente por lo que entiende una sociedad injusta. A menos que dicha integración suponga que el conjunto de la sociedad pague por los caprichos (generalmente materiales) de estos individuos, es decir que les dejen vivir del cuento, su rechazo permitirá, y por tanto la banda. Claro que por intentarlo nada se pierde y siempre existe la posibilidad de recuperar individuos.
Hay muchos otros factores a tener en cuenta pero solo voy a mencionar uno mas, y es el relacionado con la estructura y cultura de estos grupos criminales. Una vez que se ha entrado en ellos los miembros guardan lealtad absoluta por aquellos que son reconocidos como lideres. El abandono de la misma esta considerado un acto de traición, y por tanto intentar desentenderse de sus actividades es difícil y sobre todo peligroso. Considerando que muchas de estas personas tienen cuentas pendientes con la justicia, aun en el caso de que decidan rehacer sus vidas, es posible que el miedo a tener que enfrentarse solo a las consecuencias de su traición le evite dar el paso hacia su recuperación.
Otro día escribiré mas sobre este tema pero de momento, me voy a disfrutar del fin de semana.
Un saludo
