Desde hace días vengo haciéndome la misma pregunta. ¿De que conozco al Juez Gómez Bermúdez? La realidad es que no lo conozco de nada. Pero su imagen me resultaba altamente familiar, y tanto, pudiera ser un doble del magnifico actor Yul Brynner, recordado por películas como Anastasia o “El rey y yo” película por la que consiguió un oscar.

Pero si el Sr. Brynner como acabo de escribir fue un magnifico actor, el Juez Gómez Bermúdez esta demostrando ser un juez de primera, ya que gracias a él este juicio, donde los supuestos terroristas parecen ovejitas luceras, la fiscal una estudiante cabreada que ha olvidado hacer los deberes y algunos abogados parece que no se enteran de que va la fiesta, sigue siendo un acto judicial serio y no un circo con payasos.

Claro que como suele ser normal con los personajes públicos o circunstancialmente públicos como es el caso del Juez Gómez Bermúdez, ya le han salido detractores quienes le acusan de ser tendencioso o que no ahorran recursos para hacer publico algo tan irrelevante como su posible orientación política. Pero el Buen juez, y digo Buen con mayúsculas, esta dejando muy claro que a la hora de ejercer su profesión su lealtad está con el fin último de la misma, es decir con la justicia. Está muy por encima de cualquier interferencia política, y eso es de agradecer sobre todo si tenemos en cuenta los ánimos desquiciados de muchos españolitos que bien pretenden ver conspiraciones hasta en la sopa, o bien aceptan a pies juntillas la versión oficial de los hechos, y por tanto están condenando a los presuntos sin que éstos hayan sido juzgados.

Aparte del juez, la jornada de hoy ha mostrado dos tipos muy diferentes de acusado. Por una parte un altivo y hasta faltón Almallah, el putero, y un El Morabit correcto y educado a quien, independientemente de su culpabilidad o inocencia, está claro no le pusieron las cosas fáciles a la hora de acceder a la lectura del sumario para preparar su defensa, algo que el imputado ya denuncio en su momento como se ha hecho publico en la sala. Es imposible que nadie pueda leer 20.000 folios en 8 horas y para mi que esa es una irregularidad inaceptable. ¿Cuántas mas? El mismo El Morabit ha vuelto ha mencionar la palabra tortura. Joseph Goebbels, jerarca nazi y genio propagandista afirmaba que "Si una mentira se repite las suficientes veces, acaba convirtiéndose en la verdad". Quizás esta sea la razón por la que los procesados siguen afirmando haber sufrido malos tratos. Pero ciertamente la sombra de las irregularidades procesales siguen presentes por mucho que nos pese. Ahí es donde el Juez Gómez Bermúdez deberá librar la peor de las batallas, que no es otra que la de brindar credibilidad a unas actuaciones que de entrada se presentan con la sombra de muchas dudas. Por el bien de la justicia esperemos que sea capaz no solo de librarlas, sino de ganarlas.

Un saludo