Ha sido imposible. No he podido evitar la tentación y como otros miles, quizás cientos de miles de españoles he decidido prestarle atención al llamado macro juicio del 11 M. Conste que lo he evitado pero el morbillo y el saber que las sesiones se emitían en directo por varias cadenas televisivas han podido mas que mi sentido común.

Es demasiado pronto para comenzar a hacer valoraciones del mismo, aunque no me duelen prendas al admitir que la puesta en escena es perfecta, la dirección del mismo firme, y lo que son las cosas, el comportamiento de todos, victimas, abogados y especialmente acusados, irreprochable. ¡que diferencia con los bochornosos espectáculos a los que nos tienen acostumbrados los asesinos etarras!

Este macro proceso tiene trazas de durar toda una eternidad y por lo tanto como dije antes es demasiado pronto para entrar a valorar sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados. Tiempo al tiempo. Claro que para algunas personas la culpabilidad de los implicados es incuestionable, o eso se debiera de desprender de las declaraciones de la Sra. Manjón cuando se refiere a las mentiras de los imputados. Alguien debiera de decirle a Pilar Manjón que el ordenamiento jurídico español, como los ordenamientos jurídicos de los países llamados civilizados se basan en el principio de la presunción de inocencia, es decir nadie es culpable hasta que no se ha demostrado lo contrario y se ha dictado sentencia. Afirmar por tanto que los acusados mienten, así sin mas, no deja de ser una temeridad y un intento de cargarse ese principio. Mejor estaría calladita, para evitar de esa forma meter la pata hasta las trancas. Déle tiempo al tiempo Sra. Manjón no se adelante.

Era de esperar la expectación causada por este proceso. Pero sin duda ésta se ve incrementada por la tensión política que se vive en España y la división de opiniones respecto a la autoría del atentado. Personalmente, y como no me dejo llevar por ninguna opinión politizada, lo único que me interesa es saber la verdad de lo ocurrido. Me parecería una tragedia el que algún inocente acabara pagando el pato, o que un culpable lograra escapar a la acción de la justicia. Eso es lo que de verdad nos debiera de importar. Lo demás son monsergas que solo sirven a intereses de partido o lo que es peor, son elucubraciones que están contribuyendo a una radicalización de la ciudadanía sin precedentes. Los políticos debieran de tomar nota y los periodistas que escriben en los medios de comunicación de masas, también. Ambos debieran de andarse con pies de plomo por el bien de nuestra democracia.

Quedan por delante muchos meses de declaraciones de testigos y seguramente de polémica. Pero por el bien de todos esperemos que al final se haga la luz y logremos conocer todos los detalles del suceso mas trágico ocurrido en España desde la guerra civil y esperemos que autores e inductores, sean quien fueran, se pudran en la cárcel

Un saludo y feliz fin de semana. Nos volvemos a ver el lunes