Chavs
Los británicos en general suelen ser muy buenos en aquello de ver la paja en el ojo ajeno y olvidar la viga en el propio. Lo hacen demasiado a menudo y por lo general con una prepotencia y soberbia que apesta.
Por ejemplo, cuando los serios disturbios de Paris del pasado año, los comentarios, especialmente en ciertos medios de comunicación fueron hasta cierto punto ofensivos, y en la dirección de apuntar únicamente los fallos de las políticas acerca de la inmigración francesas, los guetos convertidos en focos de marginación y zarandajas por el estilo, que sin dejar de ser ciertas tampoco son una exclusiva francesa.
Y digo lo de la viga porque aunque sea con menos intensidad, pero si con mayor recurrencia y sin ningún tipo de provocación hechos similares ocurren en prácticamente toda la geografía del Reino Unido.
Hoy, sin ir mas lejos, aparece en primera pagina del periódico local una fotografía que recuerda los disturbios franceses. En ella se puede ver un coche de la policía en llamas. La fotografía fue tomada el pasado lunes, y los hechos ocurrieron en un área de Bristol que no se puede considerar especialmente marginal, y donde la mayoría de los habitantes son blancos blanquísimos.
Los hechos narrados por el periódico son absurdos. Una mujer policía acudió a un domicilio de la zona para tomar una declaración sobre un asunto que no viene a cuento. Mientras estaba en el interior del domicilio, alguien tubo la brillante idea de rociar el vehículo policial con gasolina, tanto por fuera como bajo el capo, y prenderle fuego.
Paradójicamente este no es un hecho aislado ya que en la ultima semana al menos ha habido tres incendios de automóviles provocados en distintas áreas de la ciudad.
Una variante de esta, llamemos gamberrada o actuación antisocial, que es como las autoridades británicas describen este tipo de acciones en vez de llamarlos como lo que son, crimen, es prenderle fuego al vehículo y esperar hasta que lleguen los bomberos para atacarlos con ladrillos y piedras, lo que ya ha causado heridos de diversa consideración entre los miembros de los servicios de extinción de incendios.
Los autores materiales de estos hechos suelen ser pandillas de adolescentes, conocidos por estos andurriales como “chavs” que no tienen nada mejor que hacer. Sus aficiones suelen ser robar, pelear, atacar sin ningún motivo, y beber, generalmente sidra, hasta que prácticamente pierden el sentido.
Lo que me cuesta entender es que actos como estos sean considerados como “acciones antisociales” o “crímenes de baja intensidad”.
Por lo que yo puedo entender las acciones de estos degenerados están dirigidas a causar el mayor daño posible y la ley debiera de aplicarse con todo su rigor. Si en uno de estos actos vandálicos existe la posibilidad de que alguien resulte herido o incluso se produzca una muerte, ¿Cómo podemos hablar de crímenes de baja intensidad? ¿Cómo se puede permitir que los autores no pongan un pie en prisión o en algunos casos en la comisaría? Porque eso es lo que generalmente ocurre.
Mientras, individuos que se niegan a pagar la licencia de la televisión, o acciones similares pueden acabar con sus huesos en la cárcel aunque en realidad no supongan peligro alguno para la seguridad ciudadana.
Cosas del Reino Unido, una de las naciones que se ha impuesto la misión de imponer nuestros valores culturales en otros países, mientras en casa son incapaces de garantizar la paz social.
Un saludo
