Acabo de leer que a un tal Pepe Rubianes, que ni se quien es ni falta que hace, le puede caer una multa de 21.600 euros por “ultrajes a España”. ¿Solo 21.600 euros? Pues sale bien parado porque si cada español que se sientió insultado hubiera decidido propinarle una simple bofetada le hubiera ido bastante peor.
Se le esta bien empleado, aunque algunos no esten de acuerdo conmigo. Los 21.600 euros de multa se los merece aunque sólo sea por ponerse a decir paridas en frente de una cámara de televisión, empleando para ello un lenguaje soez impropio de un supuesto intelectual.
Nunca he estado a favor de la censura. Ni ahora, viviendo en el exilio económico, ni antes, cuando me sentaba ante los micrófonos de las emisoras de radio españolas en las que trabajé. Pero si que estoy contra el mal gusto, y eso parece ser está a la orden del día en los medios de comunicación españoles.
En la rancia Inglaterra proferir un taco, insulto o palabrota frente a un micrófono puede costar muy caro. Tanto como el cierre de una emisora si los oyentes ofendidos se lo proponen. De esta forma, los oyentes o televidentes de la isla nos ahorramos espectáculo tan bochornosos como el protagonizado por el Rubianes de los co..mimos patatas fritas. Y el escándalo sobre los supuestos insultos racistas de una concursante del gran hermano ingles puede servir de ejemplo, y eso que la desgraciada no le llego ni a la suela de los zapatos al rubiales de los huevos.
Quizás lo mas sangrante de éste asunto es el hecho de que si en vez de mandar a tomar por culo a los Españoles, el Sr. en cuestión hubiera hecho un comentario contra los árabes, judíos, sudamericanos, o cualquier otro colectivo, los defensores de lo políticamente correcto, que por lo general le ríen las bromas a este indeseable, estarían poniendo el grito en el cielo. Lo hubieran tachado de racista, xenófobo y un montón de lindezas mas. Pero no. El Sr. insulto a los españoles y para esos voceros de lo correcto, no pasó nada. Pero para el fiscal si, y la justicia tendrá que pronunciarse al respecto.
Sinceramente creo que mejor que la justicia, debieran de ser los propios ofendidos los que le respondieran a este Sr. por ejemplo dejando de asistir a sus montajes teatrales o ignorando sus programas de televisión. Al fin y al cabo un maleducado de su calaña poca cultura puede transmitir.
Hoy es el ultimo día de la semana laboral y como de costumbre este blog cierra hasta el lunes. Por eso me voy a relajar y no voy a permitir que la estupidez de este indeseable me amargue la jornada. Pero antes de irme, y por aquello de ser directo y responder a lo que me toca del insulto, por primera vez en mi vida voy a permitirme el lujo de insultar a alguien en un medio de comunicación. Sr. Rubianes UD. es un HIJO DE LA GRAN PUTA, aunque su madre halla sido una santa.
Nos vemos el lunes. Un saludo
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En inglaterra pueden cerrar una emisora por un insulto, ¿eso lo ves correcto? la verdad es que España es un país de opereta donde gente de todo tipo dice sus propias estupideces (y a Pepe Rubianes me remito como mejor ejemplo del día), pero de ahí a tener que medir el lenguaje hasta la mínima para no ofender ningún oído... buf, andar con pies de plomo sería poco, no???
de cualquier modo, la condena me parece estupenda, aunque sólo sea por sentar precedente y que esto no degenera aún más.
Un saludo
No me parece bien el que una emisora se pueda cerrar por un insulto, pero por otra parte cada vez me molesta mas el uso de un lenguaje soez e innecesario, algo que ocurre cada vez mas a menudo en los medios de comunicaciones españoles.
Recurrir al taco y al insulto suele ser una muestra de falta de argumentos. en 17 años como profesional delante de los microfonos solo se me escapo una palabra mal sonante, lo que no quiere decir que deje de llamar al pan pan y al vino vino cuando la ocasion lo mereciera. Pero utilizando un lenguaje mas sutil.
Un saludo y gracias por tu lectura.