Erre que erre, el presidente no se apea de la burra. Afirma que no escuchara ninguna propuesta para retirar las tropas de Irak y que no se marcharan de ahí hasta la victoria. Bonito discurso.
Lo que un servidor no tiene nada claro es que significa victoria en este contexto. ¿Victoria sobre quien? ¿Sobre los terroristas/insurgentes? ¿sobre aquellos que se muestran reacios a un sistema de valores ajeno a su propia cultura?
Yo creo que el presidente se engaña a si mismo, y al mismo tiempo pretende engañar, una vez mas, a sus conciudadanos.
La guerra en Irak, le guste o no, esta perdida, porque no hay fuerza capaz de detener a quienes desde sus convicciones, aunque sean erróneas, luchan por mantener sus valores culturales.
El conflicto de Afganistán tampoco tiene visos de acabar exactamente por la misma razón.
El Tío Bush se metió solito en este lío, y ahora pretende que otros le ayuden a salir. Su cabezonería (o sus intereses) le empujaron a hacer oídos sordos a toda la comunidad internacional, excepción hecha del Reino Unido, la Italia de Berlusconi y la España de Aznar, y lanzarse a una guerra ilegal sin siquiera pensar en las consecuencias de la misma, o en la post-guerra. Ahora enfurecido pide a la OTAN que se comprometa, que otros países manden tropas a los frentes abiertos por su política belicista, en otras palabras, que le saquen del atolladero.
Lo que realmente merece es que lo detengan y juzguen como un criminal cuyos sueños de grandeza han costado la vida a cientos de miles de personas incluidos soldados de sus propias fuerzas. Eso es lo que merece, ser tratado como lo que realmente es un megalómano criminal de tendencias fascistoides.
Porque no lo olvidemos, aquellos que intentan imponer sus propios valores, incluidos los valores democráticos occidentales, a sangre y fuego, se comportan como fascistas incoherentes con su propio discurso democrático, algo que es, a todas luces, criminal
Un saludo
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