Bueno pues el llamado proceso de paz sigue adelante a pesar de los pesares.
Nada importa el que en el país vasco se siga amenazando, dando palizas, quemando cajeros automáticos, etc.
Tampoco importa que la banda asesina robe armamento, y no precisamente escopetas de caza, en la vecina Francia.
Nada de eso tiene importancia. Lo único importante es que el proceso de paz sigue adelantes al menos según las palabras de los responsable gubernamentales hispanos con Zp y Rubalcaba a la cabeza.
Y yo me pregunto: ¿A quien pretenden engañar? Porque si no se trata de engaño, no logro entenderlo.
Un proceso de paz implica que ambas partes están dispuestas a utilizar vías de dialogo en vez de la violencia o la extorsión, por tanto hablar de proceso de paz en estas condiciones significa, ni mas ni menos, estar mintiendo.
De hecho se pudiera ir mas allá. La percepción que tenemos muchos de los que vivimos lejos del país es que en España la paz brilla por su ausencia incluso en los cementerios. A los muertos no se les deja descansar en paz. Se han transformado en un arma arrojadiza con finalidades políticas. Después de 70 años descansando bajo tierra, sus restos están siendo políticamente explotados, gracias a una política gubernamental revanchista y a una respuesta absurda por parte de una oposición que sin pensárselo dos veces le ha entrado, estupidamente, al trapo.
Yo creía que la guerra civil era un capitulo pasado de la historia de España y sin embargo, al menos desde la distancia, se transforma en un hecho mucho mas reciente cuyos aspectos mas desagradables parecen ser los únicos a tener en cuenta.
Y conste que no es hablar por hablar. Solo hace falta echar un vistazo a cualquiera de los foros de Internet para descubrir la pasión y el odio con el que foreros de ambos bandos, la mayoría de los cuales no han podido vivir ni la guerra ni los últimos años de la dictadura franquista, se tiran muertos a la cara sin descanso. Es aquello del ojo por ojo, diente por diente, en versión abuelo por abuelo.
Y Zapatero y sus mariachis intentan convencer al personal de que el proyecto de paz sigue adelante.
A otro perro con ese hueso

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