Cabreo presidencial
George W. Bush no esta contento. Un buen puñado de sus compatriotas le han dado la espalda y de aquí en adelante, al menos teóricamente, no le queda otra alternativa que la de pactar y negociar.
Ayer se las daba de gallito y hoy, según nos cuentan, esta decepcionado. No cabe duda de que este tipo vive en otro mundo.
¿decepcionado? ¿pero es que no lee las encuestas que muestran su bajo nivel de popularidad? O ¿acaso se lo tiene tan creído, por aquello del contacto directo con Dios, que lo que digan los humanos le resbala?
La realidad es muy distinta. Bush no esta decepcionado, porque la derrota de su partido se veía venir. Bush esta enfadado, cabreado, colérico, o como Uds. prefieran, ya que estas son las reacciones mas normales de aquellos que sufren megalomanía y descubren que el pueblo les lleva la contraria.
Seguramente no es el único que en estos momentos se esta mordiendo los puños, como tampoco puede considerarse el descalabro electoral republicano como un hecho aislado.
Lula Da Silva, ha sido re elegido para gobernar en Brasil. Evo Morales se hizo meses atrás con la presidencia de Bolivia. En México la derecha ha estado a punto de perder el poder a favor de una izquierda bastante radical. La enfermedad de Castro, lejos de lo que cabria suponer, no ha hecho mella, al menos visible, en el régimen de la Habana, y por si todo eso fuera poco, Daniel Ortega, el viejo guerrillero Sandinista, se hace con el poder en Nicaragua. La única guinda que falta en este pastel amargo del presidente es que Hugo Chávez vuelva a vencer en las urnas.
Parece quedar claro que el neo-ultra-conservadurismo sobre el que soporta la actual administración norteamericana esta haciendo aguas. Por un lado, ha provocado un creciente rechazo en los diferentes electorados de los vecinos del sur, y de ahí los resultados en los que una nueva corriente de izquierdas bastante opuesta a la política norteamericana se extiende, me atrevería a decir que de forma imparable, por el subcontinente.
De forma similar, la imagen de los estados unidos entre los ciudadanos de los países aliados, es decir occidentales, esta por los suelos y alguno de los viejos aliados intentan alejarse dentro de lo posible de las políticas norteamericanas.
Por ultimo, tampoco convence en casa. El electorado norteamericano parece despertar, por fin, de un largo periodo de hibernación que comenzó con una pesadilla, la pesadilla del 11 de Septiembre del 2001.
De nada ha servido la vieja canción patriotera, los intentos de seguir asustando al respetable o las maniobras de distracción y manipulación urdidas desde la casa blanca, Condena de Saddam incluida. Los americanos no han picado el anzuelo y Bush lejos de aceptar la derrota, producto de sus propios errores, se enfada.
El hombre que lo tubo todo, recordemos su altísimo índice de popularidad tras los ataques terroristas, se ha transformado en el presidente mas impopular de la historia norteamericana, y esa es una píldora muy difícil de tragar. No es de extrañar, por tanto, el grandísimo cabreo presidencial.
Un saludo
