El presidente Bush considera que el Líbano e Irak son unas democracias frágiles asediadas por el terrorismo, para a renglón seguido apuntar a Siria y por supuesto Irán como estados patrocinadores de los grupos terroristas. Hombre, pues miren por donde, hasta cierto punto estoy de acuerdo, aunque no del todo. Estoy de acuerdo en que esos dos estados, o democracias frágiles, por utilizar la misma terminología del presidente, están acechadas por los terroristas. Pero tengo que disentir respecto a qué terroristas amenazan dichas democracias.
En el caso del Líbano, y tras los hechos a los que hemos asistido durante las pasadas semanas, parece lógico que el estado que ha sembrado el terror no ha sido Irak o Siria. O al menos no lo han hecho abiertamente.
El estado responsable de la muerte de mas de un millar de Libaneses, de los cuales aproximadamente un 40 por ciento eran niños, ha sido Israel, y el sponsor, o patrocinador de este estado en materias de terror, Estados Unidos, y sus continuas entregas de armamento. Y lo han hecho a la luz del día, con luz y taquígrafos, y haciendo oídos sordos a todos los llamamientos internacionales que pedían el cese de las hostilidades. Terrorismo de estado pueden llamarlo, pero terrorismo puro y duro.
En el caso de Irak, la Ola de terror comenzó con el ataque ilegal a un país soberano, orquestado por la administración Bush, secundado por la administración Blair, y respaldado por una serie de políticos de segunda división a nivel internacional que a dios gracias ya no están en la escena publica. Estas agresiones fueron acompañadas por un menú de hechos tan macabros como las torturas y vejaciones a prisioneros de guerra, las ejecuciones sumarias de civiles, violaciones múltiples de adolescentes y otras lindezas por el estilo llevadas a cabo por las tropas de la coalición, especialmente por soldados y oficiales norteamericanos, aunque los ingleses también tuvieron lo suyo. Son éstos unos hechos, que al parecer, no constituyen actos de terror a los “ojos de mono” del mandatario yanqui o de su fiel mascota británica. Estos hechos son simples efectos colaterales e indeseables de la guerra contra el terror. Pues lo siento, pero eso no es así. Esos hechos, comenzando por la invasión y acabando por las atrocidades son actos de lesa humanidad, acciones terroristas llevadas a cabo por los hombres del presidente.
Naturalmente ahora la frágil democracia impuesta, encabezada por un gobierno marioneta también impuesto, sufre el ataque de radicales islamistas, organizaciones estas que eran del todo desconocidas en el Irak de la pre-guerra. Claro que según los mandatarios norteamericanos esos no son sino los dolores del parto de un nuevo orden que la administracion Bush se ha empeñado en instaurar en la zona.
A mi eso del nuevo orden, me produce escalofríos. Que coincidencia de términos con aquellos utilizados en el pasado por los jerarcas nazis.
Como dije al principio, estoy de acuerdo con Bush esas frágiles democracias están acosadas por terroristas. Cada dia esta mas claro quienes son esos terroristas, y Siria o Iran no estan solos en mi lista.
¡Es difícil de imaginar como se puede ser tan hipócrita!.