Después de la tempestad, viene la calma. Chicha pero calma y de momento no sabemos por cuanto tiempo.
Desde un principio me mostré escéptico. Lo reconozco. Escéptico ante las informaciones apocalípticas que sin pausa afloraban en todos los medios de comunicación.
El peor atentado de la historia, había sido frustrado. Se hablo de bombas liquidas, de células integristas, de detenciones masivas y un largo etcétera que obvio para evitar aburrir al lector. Me temo que aunque quizás hubo algún atisbo de verdad, una gran parte de las afirmaciones fueron meras conjeturas, sino un autentico circo mediático cuya finalidad no era otra que causar el pánico a una ciudadanía proclive a ello, aunque, lo que son las cosas, me parece que la trama no obtuvo los resultados esperados. De hecho el numero de escépticos fue bastante superior al de ocasiones anteriores/similares.
Hoy tengo el convencimiento de que no estaba equivocado, de que todo el circo montado por los hombres del primer ministro no ha sido sino un globo sonda para tratar de analizar la capacidad de reacción de una ciudadanía que cada vez es menos proclive a creer a quienes sustentan el poder y lo ejercen con maneras democráticas altamente cuestionables.
La cantidad de contradicciones entre el "Apocalipsis Now" de finales de la pasada semana y los hechos consumados de hoy abren, sin duda, muchos interrogantes.
El pasado Jueves se nos informo de la detención de 24 activistas islámicos (uno ya esta en libertad sin cargos) para, a renglón seguido, afirmar que si bien la practica totalidad de la célula terrorista estaba ya entre rejas, aun se estaba intentando detener a otros dos asesinos. Se nos informo así mismo, que si bien el golpe había sido abortado, siempre quedaba la posibilidad de que alguno de los terroristas no detenidos decidiera volver a intentarlo. Siendo eso así, es de cajón que las medidas preventivas sigan impuestas tanto tiempo como sea necesario.
Sin Embargo hoy, muy al contrario de lo que la lógica invita a pensar, el nivel oficial de peligro de ataque terrorista ha sido reducido, y, lo que son las cosas, a partir de mañana el equipaje de mano vuelve a estar permitido en los vuelos que partan de los aeropuertos británicos. Mucho bajar la guardia, me parece, si la situación de peligro fue tan aguda, si alguno de los terroristas anda aun por ahí suelto.
Cierto es que hay nuevas medidas de seguridad puestas en vigor a raíz de la semana pasada. Por ejemplo sigue prohibido transportar cualquier sustancia liquida al interior de los aparatos. Pero objetos electrónicos, como por ejemplos laptops y teléfonos celulares nuevamente son bienvenidos a bordo.
Quizás este bajar la guardia tanto y tan de repente responda a otra realidad. La trama solo existió en la sesera de los politiquillos de turno, o en caso de existir, a lo máximo que nunca llego fue a un plan que estaba en sus fases iniciales.
Merece la pena recordar que al otro lado del atlántico, los niveles de riesgo cambian de forma sistemática unas cuantas veces al año, y siempre coincidiendo con esas fechas en que los ciudadanos quieren intentar olvidar los problemas y disfrutar de sus vacaciones. Es un peligro de Sube y Baja que a juicio de muchos expertos la administración Bush utiliza como arma psicológica para mermar la capacidad de respuesta de su ciudadanía ante algunas políticas, sobre todo en materia de seguridad, que de otra forma jamás serian admitidas por una sociedad tan respetuosa con los principios democráticos como la sociedad americana. Quizás Blair y sus mariachis han decidido comenzar a jugar el mismo juego.
Nunca lo sabremos.

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