Naturalmente, ¡como no! el pentágono investigara las matanzas de civiles en Irak. Eso hemos de darlo por hecho.
Claro que los resultados de la investigación puede que sean un tanto decepcionantes porque como es bien sabido, las tropas norteamericanas nunca cometen atrocidades, bueno casi nunca.
Perdón por haber sido tan sarcástico, pero es que la ocasión lo merece.
Casos como este, han sido denunciados de forma insistente, desde el mismísimo inicio de las hostilidades en Irak. Diferentes organizaciones han hecho publica su preocupación por lo que estaba ocurriendo en la zona, pero desde la Casa Blanca se han hecho oídos sordos, incluso en alguna ocasión se ha negado la mayor, y únicamente han tomado cartas en el asunto cuando las evidencias eran tan claras que no podían hacer otra cosa. Incluso entonces se ha actuado con tibieza y las condenas cuando las ha habido, han sido una autentica broma.
Ahora se entiende la rotunda actitud negativa del presidente Bush a adherirse a ciertos tratados internacionales y a reconocer la jurisdicción del tribunal internacional de crímenes de guerra. De haberlo hecho, algunos, quizás muchos de sus muchachos tendrían que comparecer ante el mismo y no precisamente como testigos.
Claro que siempre habrá quien defienda lo indefendible y apele al hecho de que se esta librando una guerra para tratar de justificar lo injustificable. Pero… ¿NO habíamos quedado en que la guerra había finalizado? Aun recuerdo al presidente yankee declarando el fin de la guerra vestido de militar en la cubierta de un barco de la armada americana. Y sin embargo las muertes de civiles continúan.
Claro que el final de la guerra no significa el final de la ocupación. Quizás este sea el quid de la cuestión. La ocupación continua y el ejercito invasor se comporta como cualquier ejercito invasor, es decir, cometiendo atrocidades.
Creo que ya va siendo hora de que los auténticos culpables paguen por estas tropelías, y en mi opinión hay mas culpables que el simple soldadito que en un ataque de rabia aprieta el gatillo. Los políticos que iniciaron esta guerra basándose en falsedades y que han intentado a toda costa ocultar este tipo de actos son tan culpables como los autores materiales de las matanzas.
Si tras la segunda guerra mundial los jerarcas nazis fueron juzgados por su responsabilidad en el holocausto, no lo fueron por haber estado presentes en el momento de cometerse las masacres, sino por el hecho de ser responsables en grado de instigación de las mismas.
Para mi, el caso actual es muy similar. Bush y sus mariachis han emborrachado con proclamas cargadas de odio a sus soldados. Han iniciado una guerra a todas luces ilegal y como consecuencia de estos actos seres humanos inocentes han sido masacrados. Se merecen cuando menos sentarse en el banquillo de los acusados
Un saludo

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